Septiembre y octubre son buenos meses para revisar la mercancía que lleva demasiado tiempo en almacén. Todavía existe margen para ajustar compras, mover productos, diseñar promociones o buscar otras alternativas antes de llegar al cierre anual con dinero inmovilizado en artículos que tienen poca salida.
La mercancía de baja rotación no necesariamente está perdida. Puede tratarse de productos que todavía tienen demanda, pero que se venden con mucha menor frecuencia de la esperada. El problema aparece cuando permanecen almacenados durante meses y ocupan espacio que podría utilizarse para productos con mayor movimiento.
Por eso, revisar la mercancía de baja rotación antes del cierre del año permite tomar decisiones con mayor anticipación y reducir el riesgo de terminar el ejercicio con exceso de inventario.
¿Qué es la mercancía de baja rotación?
Es aquella que permanece en inventario durante un periodo considerable porque sus ventas o salidas son menores a lo esperado.
No existe un número de días que permita clasificar todos los productos de la misma manera. Un artículo de consumo frecuente puede considerarse lento después de varias semanas sin movimiento, mientras que una pieza especializada puede tener ciclos de venta mucho más largos.
Por eso, la comparación debe hacerse contra el comportamiento histórico del producto, su demanda esperada y el tiempo habitual que tarda en venderse.
La rotación de inventario permite conocer cuántas veces se vende y repone el stock durante un periodo determinado. También pueden revisarse los días de inventario, la cobertura y la fecha de la última salida para detectar productos que están perdiendo movimiento.
¿Por qué septiembre y octubre son meses importantes?
El último trimestre concentra una parte importante de la actividad comercial del año. En México, además, se acercan temporadas como Buen Fin y las compras de fin de año, por lo que muchas operaciones empiezan a preparar inventario con anticipación.
Esto hace que septiembre y octubre sean una ventana útil para revisar qué mercancía debe mantenerse, cuál necesita impulso comercial y qué productos podrían convertirse en un problema si continúan acumulándose.
Una revisión tardía puede dejar menos opciones. Si el producto no se vende durante noviembre o diciembre, la empresa puede terminar con más inventario del necesario justo al comenzar el siguiente año.
La revisión temprana también ayuda a evitar que las compras de temporada se mezclen con mercancía que ya tenía poca salida. Una publicación reciente de Guanajuato Puerto Interior señala que septiembre funciona como un periodo de validación y ajuste antes de que aumente la presión logística del último trimestre.
5 señales para detectar mercancía de baja rotación
1. Lleva demasiado tiempo sin venderse
Empieza por identificar la fecha de la última salida de cada producto. Puedes crear grupos de 30, 60, 90, 180 días o más sin movimiento, aunque los periodos adecuados dependerán de cada categoría.
Este análisis permite localizar rápidamente los artículos que llevan más tiempo almacenados.
El seguimiento de la última fecha de uso o salida es también una práctica utilizada para identificar inventario que puede estar acercándose a la obsolescencia.
2. Tiene más existencias de las que normalmente se venden
Un producto puede registrar ventas y aun así representar un exceso. Por ejemplo, si normalmente se venden 20 unidades al mes y existen 200 unidades disponibles, hay una cobertura considerablemente mayor que la demanda habitual.
Esto no significa automáticamente que haya que liquidar el producto. Primero conviene revisar si existe una temporada próxima, un pedido pendiente o alguna razón comercial que justifique ese nivel de existencias.
3. Su rotación ha disminuido
Compara el comportamiento actual con meses anteriores. Si un producto vendía 100 unidades mensuales y gradualmente bajó a 70, 40 y después 20, existe una señal clara de desaceleración.
También es útil comparar el mismo periodo contra años anteriores cuando existe información histórica suficiente. La tendencia suele ser más útil que observar solamente el inventario disponible en un día determinado.
4. El producto cambió de temporada o perdió relevancia
Moda, tecnología, accesorios, promociones y productos relacionados con temporadas específicas tienen mayor riesgo de quedarse almacenados cuando cambia la demanda.
Un artículo que todavía tiene valor comercial hoy puede perderlo después de varios meses.
Por eso, no conviene esperar hasta diciembre para analizar mercancía que ya presenta señales de menor demanda.
La obsolescencia puede aparecer cuando un producto es sustituido, deja de tener demanda o pierde valor comercial. En esos casos, el inventario puede requerir una reducción de su valor contable según las políticas y normas aplicables a cada empresa. (AccountingTools)
5. Ocupa espacio sin aportar suficiente movimiento
El espacio también tiene un costo. Una mercancía que permanece almacenada durante meses requiere espacio, manipulación, control y, dependiendo del producto, puede estar expuesta a deterioro, caducidad o daño.
Los costos de mantener inventario pueden incluir almacenamiento, seguros, mermas, obsolescencia y otros gastos asociados con conservar los productos.
Cómo hacer una revisión de mercancía de baja rotación
Una revisión antes del cierre anual puede comenzar con un reporte sencillo. Primero, identifica todos los productos existentes y sus cantidades actuales. Después agrega las ventas o salidas de los últimos meses, la fecha de la última salida y el valor de cada existencia.
Con esa información puedes separar la mercancía en cuatro grupos.
- Alta rotación para productos con ventas constantes.
- Rotación media para artículos con movimiento estable, pero menor.
- Baja rotación para productos que venden por debajo de su comportamiento esperado.
- Sin movimiento para mercancía que no registra salidas durante un periodo prolongado.
Esta clasificación permite concentrar el análisis donde existe mayor riesgo.
En México, incluso los lineamientos de administración de almacenes del sector público contemplan la identificación de bienes de lento o nulo movimiento y establecen revisiones periódicas para promover su consumo o determinar su disposición. (Sidof)
¿Qué hacer con la mercancía de baja rotación?
Detectarla es solamente el primer paso, después hay que determinar por qué dejó de moverse.
Algunas alternativas son ajustar compras, cambiar la ubicación del producto, crear promociones, combinarlo con artículos de mayor demanda, devolverlo al proveedor cuando las condiciones comerciales lo permitan o buscar otros canales de venta.
También puede ser necesario revisar si existe un error en los registros. Una mercancía puede parecer de baja rotación cuando en realidad está distribuida en diferentes ubicaciones y la información disponible no refleja correctamente sus movimientos.
Por eso, antes de tomar una decisión comercial conviene confirmar físicamente las existencias.
Una revisión antes del cierre puede evitar decisiones apresuradas
Esperar hasta diciembre para revisar la mercancía acumulada reduce el margen de acción. En septiembre y octubre todavía pueden hacerse ajustes antes de cerrar el año y antes de que el inventario de temporada incremente la presión sobre almacenes y espacios de venta.
Una revisión de mercancía de baja rotación debería considerar existencias, ventas, fecha de última salida, cobertura, comportamiento histórico y valor económico.
El objetivo no es deshacerse de todo lo que vende poco. Es distinguir entre un producto que simplemente tiene un ciclo de venta largo y otro que está consumiendo espacio y capital sin una demanda que justifique mantenerlo.
Con información actualizada y una revisión física que confirme lo registrado, es posible llegar al cierre anual con mayor control sobre las existencias y comenzar el siguiente año con decisiones de compra más precisas.

