El cierre del año no solo implica revisar ventas, gastos y existencias de mercancía. También es un buen momento para comprobar que los activos fijos registrados por la empresa realmente existen, están en el lugar indicado y conservan la información correcta.
Un inventario de activos fijos permite identificar diferencias entre los registros administrativos y lo que físicamente se encuentra en oficinas, plantas, sucursales, almacenes u otras instalaciones. Además, ayuda a detectar equipos que cambiaron de ubicación, bienes que dejaron de utilizarse o activos que requieren actualizar su información.
En México, la NIF C-6, Propiedades, planta y equipo, establece criterios relacionados con la valuación, presentación y revelación de estos bienes. El CINIF mantiene vigente una edición de las NIF para 2026 y ha publicado actualizaciones relacionadas con la depreciación de propiedades, planta y equipo. (Cinif Mail)
Por eso, antes de cerrar el ejercicio conviene revisar físicamente los activos y comparar los resultados con los registros disponibles.
¿Qué es un inventario de activos fijos?
Es un proceso mediante el cual se identifican y verifican físicamente los bienes que forman parte del patrimonio de una organización.
Pueden incluirse computadoras, mobiliario, maquinaria, vehículos, equipos especializados, instalaciones y otros bienes que cumplen con las condiciones establecidas por las políticas contables de la organización.
El objetivo no consiste únicamente en contar objetos. También se busca comprobar que cada activo pueda relacionarse con información como su descripción, número de identificación, ubicación, responsable, condición y registro administrativo.
La revisión física adquiere mayor importancia cuando durante el año hubo mudanzas, aperturas o cierres de sucursales, adquisiciones de equipo, bajas, remodelaciones o cambios de personal.
1. Comprueba que los activos registrados existan
El primer punto consiste en comparar el listado de activos contra lo que realmente se encuentra en las instalaciones. Si el sistema indica que existen 50 computadoras en una oficina, por ejemplo, hay que comprobar cuántas están físicamente ahí y cuáles corresponden con los registros.
Una diferencia puede tener distintas causas. Puede tratarse de un traslado que nunca se actualizó, un activo que fue dado de baja físicamente pero continúa registrado o un equipo que se encuentra en otra ubicación. La revisión permite separar cada diferencia y determinar qué acción corresponde.
2. Revisa ubicación y responsable
Un activo puede existir y estar funcionando correctamente, pero aparecer registrado en una ubicación incorrecta. Esto ocurre con frecuencia cuando los equipos se trasladan entre oficinas, plantas, sucursales o departamentos.
Antes del cierre anual conviene confirmar dónde está cada activo y quién tiene asignada su responsabilidad. Esta información facilita futuras revisiones y permite encontrar rápidamente los bienes cuando sea necesario. También ayuda a mantener actualizado el control interno de la organización.
3. Identifica activos sin etiqueta o identificación
Otro punto importante es comprobar que los activos puedan identificarse de manera individual. Una etiqueta, placa o código facilita relacionar el bien físico con su registro. Si una computadora, máquina o equipo no tiene identificación, aumenta la posibilidad de confundirlo con otro activo o perder el seguimiento de sus movimientos.
Durante el inventario también pueden detectarse etiquetas dañadas, ilegibles, duplicadas o colocadas en bienes diferentes a los registrados. Corregir estas situaciones antes del cierre simplifica las siguientes revisiones.
4. Revisa la condición física
No todos los activos que aparecen en un listado se encuentran en las mismas condiciones. Durante el levantamiento conviene registrar si el bien está funcionando, requiere mantenimiento, está dañado, permanece almacenado o ya no se utiliza.
Esta información puede ser relevante para las decisiones administrativas y contables. La NIF C-6 establece criterios para el reconocimiento y depreciación de propiedades, planta y equipo, por lo que los cambios en las condiciones y uso de los activos deben analizarse de acuerdo con las políticas aplicables. (Cinif)
La revisión física no sustituye el análisis contable, pero proporciona información para realizarlo con mayor precisión.
5. Detecta activos que ya no están en uso
Es común encontrar equipos que permanecen registrados aunque dejaron de utilizarse. Puede tratarse de computadoras obsoletas, mobiliario almacenado, maquinaria fuera de operación o equipos que fueron sustituidos.
Antes del cierre conviene identificar estos casos y documentar su situación. No significa que todos deban darse de baja automáticamente. La decisión debe considerar las políticas de la organización y el tratamiento contable correspondiente.
Tener claramente identificados estos bienes permite evitar que el registro de activos se convierta en un listado desactualizado.
6. Compara el inventario físico con los registros
Después del levantamiento físico, hay que comparar los resultados con la información administrativa y contable. La revisión puede revelar cuatro situaciones frecuentes. Un activo registrado y localizado, un activo registrado pero no localizado, un activo localizado que no aparece en el registro y un activo localizado en una ubicación diferente.
Cada diferencia requiere una revisión antes de realizar ajustes. Esta conciliación es especialmente útil cuando existen muchos activos distribuidos en diferentes instalaciones de México o cuando durante el año hubo movimientos frecuentes.
7. Revisa las altas, bajas y movimientos del año
El cierre anual también es una oportunidad para revisar los movimientos ocurridos durante los últimos meses. Hay que comprobar que las adquisiciones estén correctamente incorporadas, que las bajas tengan la documentación correspondiente y que los traslados hayan sido actualizados.
También conviene revisar que los activos nuevos tengan información suficiente para identificarlos y darles seguimiento.
El CINIF señala que la NIF C-6 establece normas relacionadas con la información que permite conocer la inversión de una entidad en propiedades, planta y equipo y los cambios ocurridos en esas inversiones. (Cinif)
8. Revisa la información de depreciación
La depreciación también merece atención antes del cierre. No se trata simplemente de aplicar una tasa de manera automática. La NIF C-6 establece que el método utilizado debe reflejar el patrón esperado de obtención de los beneficios económicos futuros del activo. Entre los métodos contemplados se encuentra el de línea recta y otros basados en actividad o cargos decrecientes. (Cinif)
Por eso, cualquier cambio relevante en los activos debe comunicarse al área responsable de los registros contables para determinar si requiere alguna revisión.
¿Cuándo conviene hacer el inventario de activos fijos?
Aunque puede realizarse en cualquier momento, hacerlo durante los meses previos al cierre permite contar con tiempo para investigar diferencias y corregir información.
Esperar hasta los últimos días del año puede complicar el proceso si existen cientos o miles de activos distribuidos en distintas ubicaciones.
Una estrategia práctica consiste en realizar el levantamiento con anticipación y dejar una etapa posterior para revisar diferencias, validar documentación y actualizar registros.
Checklist para el cierre anual
Antes de concluir la revisión de activos fijos, conviene confirmar que se haya validado lo siguiente.
- Existencia física de los activos.
- Ubicación actual.
- Responsable asignado.
- Número de identificación o placa.
- Descripción del bien.
- Estado físico y funcionamiento.
- Activos sin uso.
- Activos no localizados.
- Bienes encontrados que no aparecen en el registro.
- Altas, bajas y movimientos del año.
- Información necesaria para la revisión contable.
¿Por qué revisar los activos fijos antes de cerrar el año?
Un inventario de activos fijos actualizado proporciona una base más confiable para tomar decisiones administrativas y revisar la información financiera.
También permite detectar diferencias que pueden permanecer ocultas durante meses si nadie compara los registros con los bienes físicos.
El objetivo no es únicamente tener un listado actualizado. Se trata de saber qué activos tiene realmente la organización, dónde están, quién los utiliza y cuál es su situación actual.
Para una empresa con múltiples oficinas, sucursales, plantas o almacenes, realizar esta revisión de manera ordenada puede reducir diferencias y facilitar los siguientes inventarios.
Antes de cerrar el año, revisar los activos fijos permite llegar al siguiente ejercicio con información física y administrativa más consistente.
